Entender tus derechos de atención médica te ayuda a recibir mejor atención y abogar por ti mismo de manera efectiva.
Cada paciente en México tiene derechos específicos protegidos por ley, independientemente del sistema de salud que utilice.
Tienes derecho a recibir información clara sobre tu diagnóstico, opciones de tratamiento, riesgos y alternativas antes de aceptar cualquier procedimiento médico.
Tu información médica está protegida. Los proveedores de salud deben mantener tus registros médicos confidenciales y solo compartirlos con tu permiso explícito.
Tienes derecho a recibir atención médica apropiada que cumpla con estándares profesionales, brindada por profesionales de la salud calificados.
Los proveedores de salud deben tratarte con dignidad y respeto, sin importar tu origen, estatus económico o condición de salud.
El consentimiento informado significa que tienes derecho a entender qué procedimientos o tratamientos médicos se están recomendando y por qué. Tu proveedor de salud debe explicar tu condición, el tratamiento propuesto, riesgos y beneficios potenciales, y opciones alternativas en un lenguaje que puedas entender.
Tienes derecho a hacer preguntas, solicitar información adicional y tomarte tiempo para considerar tus opciones antes de tomar una decisión. También puedes rechazar tratamiento o solicitar una segunda opinión.
Para procedimientos importantes o cirugías, el consentimiento informado típicamente se documenta por escrito. Asegúrate de entender todo antes de firmar formularios de consentimiento.
Tienes derecho a acceder a tus expedientes médicos completos. Esto incluye resultados de pruebas, diagnósticos, planes de tratamiento y notas de los proveedores de salud. Las instalaciones de salud deben proporcionar copias de tus expedientes a solicitud.
Entender tus expedientes médicos te ayuda a mantenerte informado sobre tu salud, seguir el progreso de tu tratamiento y tomar mejores decisiones de atención médica. También puedes compartir tus expedientes con otros proveedores de salud si buscas una segunda opinión o cambias de médico.
Aunque puede haber tarifas administrativas por copiar expedientes, los proveedores de salud no pueden negarte el acceso a tu información médica.
Derechos esenciales que te protegen como consumidor de atención médica.
Pasos prácticos para asegurar que se respeten tus derechos como paciente.
Mantén registros de tus visitas médicas, tratamientos recibidos, medicamentos recetados y cualquier preocupación que hayas planteado. La documentación ayuda si necesitas presentar una queja o buscar atención adicional.
No dudes en pedirle a tu proveedor de salud que explique cosas que no entiendes. Solicita información en términos más simples si el lenguaje médico es confuso.
Considera traer a un familiar o amigo a citas médicas importantes. Pueden ayudarte a recordar información y proporcionar apoyo emocional.
Si se violan tus derechos, conoce los canales apropiados para presentar quejas con tu proveedor de salud, IMSS, ISSSTE o la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Tienes derecho a buscar una segunda opinión sobre tu diagnóstico o tratamiento recomendado. Esto es particularmente importante para condiciones graves, cirugías importantes o cuando tienes preocupaciones sobre el plan de tratamiento propuesto.
Los proveedores de salud deben apoyar tu decisión de obtener una segunda opinión y proporcionar los expedientes médicos necesarios a otro médico. Obtener otra perspectiva puede ayudarte a sentirte más seguro sobre tus decisiones de atención médica.
En sistemas de salud pública como IMSS o ISSSTE, puedes solicitar ver a un médico o especialista diferente. Para atención privada, puedes consultar con cualquier proveedor de salud de tu elección.